A la vista
Sobre la mirada externa
Un chico colgado de un arnés en una fachada me deja a la vista.
No hay grietas entre su pensamiento y su reflejo físico: posa unos ojos inquisidores sobre mi vientre desnudo.
Escondo la barriga.
La realidad es que yo no necesito esconder tripa; soy huesuda hasta en los intestinos. Por eso no soy ni ancha ni larga. De hecho, soy lo contrario, aunque aún no consigo ser invisible.
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Antonio Corradini, La Velata (la Vestale Tuccia).



Sí, justo eso pasó. :)